No confundamos la herramienta con el mal actor
USDT en Venezuela se ha convertido en una herramienta financiera clave tanto para los ciudadanos como para el propio Estado, en medio de una profunda crisis monetaria y de confianza institucional. No debemos confundir una herramienta con quien la usa mal. Cuchillos, armas, cuentas bancarias, hoteles o autos pueden utilizarse para cometer delitos, pero eso no los convierte en algo inherentemente malo.
USDT no es distinto. El problema de Venezuela no es Tether.
El problema de Venezuela es Venezuela.
USDT en Venezuela y la crisis de confianza
Hoy, los ciudadanos venezolanos usan USDT para protegerse de los bancos locales y de una autoridad financiera estatal que no genera confianza.
Al mismo tiempo, el propio Estado venezolano utiliza USDT para protegerse de los bancos geopolíticos, de las sanciones y del sistema financiero internacional. Es la misma herramienta, usada en extremos opuestos del poder.
La contradicción no está en la tecnología, sino en la gobernanza.
USDT en Venezuela: ciudadanos y Estado usando la misma herramienta
Si Venezuela quiere una recuperación real y sostenible, el camino es claro:
- Arreglar su moneda mediante una devaluación honesta
- Establecer un peg creíble
- Privatizar lo que fue expropiado
- Honrar los contratos que se rompieron durante la nacionalización de la infraestructura energética estadounidense
Sin confianza, no hay moneda. Sin contratos, no hay inversión.
¿Un bolívar estable como “stablecoin”?
Si Venezuela hace esas reformas, eventualmente podría emitir un nuevo bolívar que funcione como una verdadera stablecoin:
una moneda confiable, usable y competitiva a nivel global. Cuando el dinero es sólido y los contratos se respetan, la riqueza real regresa.
